10 ene. 2009

Letra A Caballo (Marea)


Silencio, me estoy tirando al monte, silencio,
hay pasos que me vienen siguiendo...
pero eso es que me ha dao’ siempre igual,
jaleo, ¿tú te vendrás conmigo?, jaleo,
si hasta al cerrar los ojos te veo,
si nunca nos vienen a buscar,

Y los olivos me cuentan que me canso de soñar contigo
que estoy acorralado y no me quedan tiros,
que va siendo hora de despertar.
Y en los nogales acuesto al beso que te empaña los cristales,
el que ha escrito con mierda entre los matorrales
que va a morir en un barrizal,

Y tallo corazones a navaja en el torso desnudo de un naranjo,
que quiero ver bajar de tu mirada, con las armas cargadas,
bandoleros a caballo,
y con sus crines hacerte una cama para que siempre duermas a mi lado,
y darnos al vaivén de la mañana,
que nos dará mas vueltas que una piedra en un barranco,
que una piedra en un barranco.

Te huelo, te crees que estoy roncando y te huelo,
y vuelo entre la cama y el suelo,
Y vuelvo pa’ quitar el serrín
a tiempo, a tiempo de decirte...nos vemos
Y yo seré la sombra de un sueño,
la luz será la luz de un candil,

y de un almendro te haré una flauta para que la sople el viento
y una cachaba para apalear al tiempo que siempre se nos quiso escapar,
y de una encina te haré carbón si se te cae la noche encima
y que su mando sea un paño de cocina para desempañarte el cristal,

Y tallo corazones a navaja en el torso desnudo de un naranjo,
que quiero ver bajar de tu mirada, con las armas cargadas,
bandoleros a caballo,
y con sus crines hacerte una cama para que siempre duermas a mi lado,
y darnos al vaivén de la mañana,
que nos dará mas vueltas que una piedra en un barranco,
que una piedra en un barranco.

Y agárrate a la grupa si empieza a oler mal,
que vamos galopando hacia ningún lugar,
y ahuecando, que vienen a miles
los Guardias Civiles y la Nacional,
y con menos papeles que una liebre andar,
por trochas y caminos volver a empezar,
donde no haya un ojo que vigile.

Y tallo corazones a navaja en el torso desnudo de un naranjo,
que quiero ver bajar de tu mirada, con las armas cargadas,
bandoleros a caballo,
y con sus crines hacerte una cama para que siempre duermas a mi lado,
y darnos al vaivén de la mañana,
que nos dará mas vueltas que una piedra en un barranco,
que una piedra en un barranco.

"Ésto es poesía",
Cesar.